La izquierda frente a la Argentina piquetera
Juan Marino
@JuanMarinoTPR
El balance del Argentinazo y los 10 años posteriores debe ser discutido a la luz de los desafíos que tiene la clase obrera piquetera argentina frente a la bancarrota capitalista mundial, el viraje de conjunto del gobierno de Cristina hacia la derecha, y los levantamientos obreros y populares que vienen sacudiendo a nuestro país durante el último período. En ese sentido, la marcha a la Plaza de Mayo en el décimo aniversario del levantamiento revolucionario del 19 y 20 constituía una oportunidad para que las compañeras y compañeros que vienen protagonizando esos levantamientos y esas luchas se movilicen en oposición a la política del gobierno y fijen posición frente a la bancarrota capitalista. Es en esa línea que desde la Tendencia Piquetera Revolucionaria saludamos como un paso adelante el hecho de que la movilización unitaria del 20 de diciembre levante como consignas: 1. No al tarifazo y al ajuste del gobierno K; 2. Paritarias libres, sin topes salariales; 3. Cierre de las causas, anulación de las condenas y libertad a los luchadores. Y por eso, llamamos al conjunto de los luchadores a copar la Plaza este 20 de diciembre en contra de la política de Cristina.
UNA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA NO SE PUEDE CONSTRUIR DÁNDOLE LA ESPALDA A LOS LEVANTAMIENTOS OBREROS Y POPULARES
La izquierda se negó, sin embargo, a que la marcha de este 20 de diciembre haga una reivindicación explícita de los levantamientos obreros y populares que vienen sacudiendo a la Argentina y que ponen de relieve la vigencia del Argentinazo. Por exclusiva responsabilidad de los partidos del Frente de Izquierda (PO, PTS e IS) y de los partidos de izquierda integrados a Proyecto Sur (PCR y MST), el documento unitario del 20 de diciembre y las consignas no van a dar cuenta del Estudiantazo, de la enorme lucha de los tercerizados del Roca contra los despidos y por el pase a planta permanente, del Villerazo nacional desatado por la ocupación del Parque Indoamericano, del levantamiento popular encabezado por docentes y petroleros en Santa Cruz, de la gran huelga de más de dos meses de la Interhospitalaria en Córdoba, y del Villerazo en Jujuy iniciado con la toma del Ingenio Ledesma. Esto, cuando se trató de grandes levantamientos populares que se proyectaron sobre la situación política durante 2010 y 2011 y que por su masividad, su extensión y en algunos casos su proyección nacional marcaron un nuevo momento de la situación pre-revolucionaria que atraviesa a la Argentina. La hostilidad de esta izquierda a los levantamientos populares ya se había puesto de relieve cuando boicoteó la marcha a Plaza de Mayo en el 1º aniversario de la ocupación del Parque Indoamericano (ver contratapa). Por eso, se opusieron también a la lucha por un segundo Argentinazo, que permite darle a todos estos levantamientos un norte común para desatar la acción histórica independiente de las masas frente a la bancarrota capitalista.
¿ADAPTACIÓN A LOS SOJEROS DEL PCR O LUCHA POLÍTICA PÚBLICA AL INTERIOR DE LA VANGUARDIA OBRERA?
Una izquierda revolucionaria y un partido de los trabajadores que pretenda marcarle un camino a la clase obrera para intervenir frente a la bancarrota capitalista tiene que señalar con claridad quiénes son sus amigos y quiénes sus enemigos, de forma tal que pueda desarrollar una intervención programática. En ese sentido, la primera reunión para discutir el contenido de la marcha unitaria del 20/12 había sido muy positiva, dado que los partidos del Frente de Izquierda e incluso el MST habían llevado la propuesta de que una de las consignas de la marcha fuera “¡Que la crisis la paguen los capitalistas!”. Sin embargo, y sin mediar lucha política pública alguna, a la siguiente reunión presentaron una posición común con el PCR para que la consigna cambiara a “¡Que la crisis la paguen los grandes capitalistas, banqueros y terratenientes!”. Y, en esta misma línea, se opusieron a mencionar siquiera un planteo de reorganización social en cualquiera de sus formas, cuando una de las principales conclusiones del Argentinazo es que, al haber sido una situación revolucionaria, planteó un horizonte de revolución social para millones y la tarea de poner en pie un gobierno de trabajadores.