¿”PESIFICACIÓN”
O DOLARIZACIÓN ENCUBIERTA?
UNA DÉCADA
DE ENDEUDAMIENTO PERMANENTE
EL BLANQUEO ALIMENTA LA DEVALUACIÓN Y EL DÓLAR “BLUE”
JUAN MARINO
Dirigente de la Tendencia Piquetera Revolucionaria y de
la Coordinadora en Defensa del FIT
@JuanMarinoTPR
El blanqueo de capitales ha sido
presentado por el gobierno como una medida necesaria para dotarse de recursos
cn el supuesto objetivo de invertir en la producción de energía, sacar al
mercado inmobiliario del pozo en el que se encuentra, y, sobre todas las cosas,
enfrentar la tendencia al crecimiento sistemático del tipo de cambio “blue”.
No le ha importado, para ello, impulsar una medida que permite el blanqueo
masivo de dólares no declarados, es decir, provenientes del narco-lavado y de
la sobrefacturación en las importaciones, entre otros. No le ha importado,
tampoco, que el hecho de permitirles a los lavadores de dinero blanquear sus
dólares sin pagar ningún tipo de impuesto implique que los evasores ahorren
del 68% al 95% por eludir a la AFIP. La desesperación del gobierno por reunir
fondos está determinada por el agotamiento de las reservas fiscales y la
licuación de los fondos estatales a través de un imparable endeudamiento público.
EL GOBIERNO RESPONDE A LA
DISPARADA DEL “BLUE” CON UN ENDEUDAMIENTO ESTATAL MASIVO
Es importante señalar, nuevamente,
que el cepo cambiario se ha transformado en un boomerang contra el propio
gobierno de Cristina. Esto se verifica en el dólar “blue”, cuya cotización ha
llegado a duplicar el tipo de cambio oficial. No se trata de un dato menor: el
“blue” es equivalente al tipo de cambio al que se negocian las inversiones,
los bonos y acciones en la Bolsa, y su crecimiento expresa la feroz presión
mega-devaluacionista de parte de los especuladores, los exportadores, y los
pulpos mineros y petroleros. La evolución del tipo de cambio, en este caso el
“blue”, está determinado por la relación entre la base monetaria y las
reservas internacionales del país. Mientras haya más pesos circulando y
mientras más se agoten las reservas en dólares, más se profundiza la tendencia
devaluatoria.
El fracaso del cepo cambiario es
evidente, y está determinado por el hecho de que no está asociado a un planteo
de confiscación de los especuladores y los pulpos capitalistas. Sin embargo,
el gobierno se rehúsa a sacar esta conclusión, y por el contrario, frente al
evidente fracaso del cepo cambiario, procede a una confiscación en masa de los
recursos estatales. ¿Cuál ha sido la política del gobierno para enfrentar la
disparada del “blue”? En el proyecto de ley de “blanqueo de capitales”, el
gobierno crea dos bonos en dólares (el BAADE y un pagaré), con una tasa de
interés del 4% anual. Es decir que propone endeudar al Estado con los lavadores
de dinero. En esa misma línea, el gobierno salió a colocar bonos en dólares de
la ANSES y subió las tasas de interés de las letras y notas del Banco Central,
buscando reducir la masa monetaria circulante y atraer pesos que van al “blue”
hacia las arcas del Estado. Esta política del gobierno, lejos de ser una
solución, constituye un hipotecamiento en masa del Estado. Toda la salida que
propone el kirchnerismo es profundizar el crecimiento de la deuda pública,
generando las condiciones para un estallido cada vez mayor.
CON EL BLANQUEO DE CAPITALES NO
SE TERMINA EL BLUE Y SE AVANZA CADA VEZ MÁS EN LA ORIENTACIÓN DEVALUACIONISTA
No solamente el gobierno procede
a engrosar el endeudamiento estatal, sino que además genera las condiciones
para una mayor devaluación del peso – a través de un desdoblamiento de hecho
del mercado cambiario con el título para operaciones inmobiliarias creado con
la ley de blanqueo (el CEDIN) -, y para un mayor crecimiento del dólar “blue”.
Esto es así porque el CEDIN va a
pasar a ser un título comercializable a un precio intermedio entre el tipo de
cambio oficial y el “blue”, solamente que legalizado. El CEDIN es un título
cuya función es operar en el mercado inmobiliario: compra de inmuebles,
construcción, etc. Aquellos que ingresen al blanqueo, tendrán la opción de
comprar, con sus dólares, este título, a través de un banco autorizado por el
BCRA. El banco “devolverá” los dólares en efectivo solamente cuando ese título
sea utilizado para lo que es su finalidad: comprar un inmueble, etc. Sin embargo,
en el medio, el título es endosable de forma ilimitada, o sea que se puede
comprar y vender indiscriminadamente. El gobierno anunció que el precio de
compra y venta de los CEDINs será regulado en un mercado secundario, y no
aclaró a qué tipo de cambio, por lo que ha abierto la puerta para que se pueda
operar de forma legal a una tasa de cambio superior a la oficial: “Mientras los
dólares de la exportación se tienen que liquidar al dólar oficial de $ 5,20,
las divisas que ingresen del blanqueo van a convertirse en un Certificado CEDIN,
convertible al dólar o en un Bono en dólares y a pagar en dólares. Así, además
de dolarizar aún más la economía, como esos nuevos papeles van a cotizar en
pesos a un precio muy superior al oficial, el blanqueo viene de la mano de un
mayor desdoblamiento cambiario, con una devaluación oficial del peso” (iEco,
10/5). Estamos frente al inicio del desdoblamiento oficial del mercado
cambiario, para profundizar la devaluación.
Por otra parte, los lavadores que
tengan dinero no declarado en pesos, y lo quieran invertir en cualquiera de los
tres instrumentos creados con la ley de blanqueo de capitales, primero tendrán
que recurrir al mercado paralelo de compra-venta de dólares, para luego poder
colocar su dinero en el blanqueo. Por lo tanto, la medida del gobierno no
implica la liquidación del mercado ilegal sino que por el contrario lo puede
terminar incentivando.
LA LEY DE BLANQUEO ES INCAPAZ DE SOLUCIONAR LA CRISIS
INMOBILIARIA Y ENERGÉTICA
Finalmente, es importante poner
de relieve que la ley de blanqueo es incapaz de cumplir los objetivos
enunciados por el gobierno, y que por el contrario se demuestra como una
maniobra para recaudar fondos en un marco de fuerte crisis económica.
El derrumbe del mercado inmobiliario
no va a ser superado por la medida del gobierno: “quien realiza una
construcción, contra la presentación de certificados de avance de la obra, a
cambio del CEDIN recibirá dólares. ¿A qué valor deberá cambiar esos dólares
para pagar los insumos y salarios en pesos? El proyecto de ley no lo dice. Ayer
en Economía no respondieron a esta consulta de Clarín. En principio debería
ser al dólar oficial — único mercado de cambios legal— incurriendo en una
pérdida considerable” (iEco, 9/5). El blanqueo no modifica, al mismo tiempo, la
elevación en un 100% de los precios para comprar una vivienda, dado que el
tipo de cambio al que se comprarán los inmuebles con los CEDIN serán negociados
entre quienes realicen la transacción – permitiendo que los especuladores
fijen un precio equivalente al “blue”.
Por otra parte, el gobierno no
está buscando revertir el derrumbe de la industria energética, para lo que
debería expropiar a los grandes pulpos saqueadores. Todo lo contrario: la
política del gobierno consiste en financiar y subsidiar el creciente déficit
energético: “En solo cuatro meses de este año, los subsidios a la energía suman
el récord de $ 17.262 millones, un 76% más que en iguales meses de 2012. Y la
importación de energía también bate el récord, en apenas 3 meses, de U$S 2.090
millones, un 57% más que en el primer trimestre de 2012. La ‘factura’ de la
energía sobresale del conjunto del gasto en subsidios, que alcanzaron en el
primer cuatrimestre un máximo histórico de 28.171,7 millones de pesos, con un
aumento del 54,9% respecto del mismo período del año anterior” (Clarín, 19/5).
Y a esto se le suman los crecientes subsidios a las empresas del transporte:
“Las asignaciones para gastos de explotación y de inversión a favor de los
concesionarios del transporte del área metropolitana aumentaron un 40,1%, las
transferencias para gastos corrientes de Aerolíneas Argentinas un 22,2% y al
FFCC General Belgrano el 136%” (ibídem). Si se tiene en cuenta que el gobierno
explícitamente dijo que juntando U$S 4.000 millones con el blanqueo se daba
por satisfecho, podemos ver cómo está muy lejos de los fondos que ya está gastando
para financiar el déficit energético. El gobierno está con el agua al cuello.
Los trabajadores tenemos que tener una intervención potente en la crisis
nacional para evitar hundirnos con el propio kirchnerismo.
CONTRA EL DERRUMBE KIRCHNERISTA,
LA SALIDA ES POR IZQUIERDA
En oposición a la política del gobierno, los
trabajadores tienen que levantar un programa propio, independiente, para
enfrentar el derrumbe económico que atraviesa al país y darle una salida. La
presión devaluacionista, la crisis energética, el derrumbe del mercado
inmobiliario, el vaciamiento de las arcas fiscales; todo esto se enfrenta a
través de la nacionalización de la banca bajo gestión de los trabajadores, el
monopolio estatal del comercio exterior y el control de cambios, la
nacionalización sin pago de todos los pulpos petroleros y mineros, una
planificación urbana establecida por las organizaciones obreras y populares
contra los especuladores inmobiliarios y un plan de viviendas populares
financiado por el Estado en base a la confiscación de los capitalistas. En la
campaña electoral, estas tienen que ser las propuestas de la izquierda para
que los trabajadores mostremos cómo tenemos una salida a la crisis nacional.

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