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viernes, 31 de mayo de 2013

¿”PESIFICACIÓN” O DOLARIZACIÓN ENCUBIERTA?: UNA DÉCADA DE ENDEUDAMIENTO PERMANENTE

¿”PESIFICACIÓN” O DOLARIZACIÓN ENCUBIERTA?

UNA DÉCADA DE ENDEUDAMIENTO PERMANENTE

EL BLANQUEO ALIMENTA LA DEVALUACIÓN Y EL DÓLAR “BLUE”

JUAN MARINO
Dirigente de la Tendencia Piquetera Revolucionaria y de la Coordinadora en Defensa del FIT
@JuanMarinoTPR
El blanqueo de capitales ha sido presentado por el go­bierno como una medida necesaria para dotarse de recur­sos cn el supuesto objetivo de in­vertir en la producción de energía, sacar al mercado inmobiliario del pozo en el que se encuentra, y, sobre todas las cosas, enfrentar la tendencia al crecimiento siste­mático del tipo de cambio “blue”. No le ha importado, para ello, im­pulsar una medida que permite el blanqueo masivo de dólares no declarados, es decir, provenientes del narco-lavado y de la sobrefac­turación en las importaciones, en­tre otros. No le ha importado, tam­poco, que el hecho de permitirles a los lavadores de dinero blanquear sus dólares sin pagar ningún tipo de impuesto implique que los eva­sores ahorren del 68% al 95% por eludir a la AFIP. La desesperación del gobierno por reunir fondos está determinada por el agotamiento de las reservas fiscales y la licuación de los fondos estatales a través de un imparable endeudamiento pú­blico.


EL GOBIERNO RESPONDE A LA DISPARADA DEL “BLUE” CON UN ENDEUDAMIENTO ESTATAL MASIVO

Es importante señalar, nueva­mente, que el cepo cambiario se ha transformado en un boomerang contra el propio gobierno de Cris­tina. Esto se verifica en el dólar “blue”, cuya cotización ha llegado a duplicar el tipo de cambio oficial. No se trata de un dato menor: el “blue” es equivalente al tipo de cambio al que se negocian las in­versiones, los bonos y acciones en la Bolsa, y su crecimiento expresa la feroz presión mega-devaluacio­nista de parte de los especulado­res, los exportadores, y los pulpos mineros y petroleros. La evolución del tipo de cambio, en este caso el “blue”, está determinado por la re­lación entre la base monetaria y las reservas internacionales del país. Mientras haya más pesos circulan­do y mientras más se agoten las reservas en dólares, más se pro­fundiza la tendencia devaluatoria.

El fracaso del cepo cambiario es evidente, y está determinado por el hecho de que no está asociado a un planteo de confiscación de los especuladores y los pulpos capita­listas. Sin embargo, el gobierno se rehúsa a sacar esta conclusión, y por el contrario, frente al evidente fracaso del cepo cambiario, proce­de a una confiscación en masa de los recursos estatales. ¿Cuál ha sido la política del gobierno para enfrentar la disparada del “blue”? En el proyecto de ley de “blanqueo de capitales”, el gobierno crea dos bonos en dólares (el BAADE y un pagaré), con una tasa de interés del 4% anual. Es decir que propo­ne endeudar al Estado con los la­vadores de dinero. En esa misma línea, el gobierno salió a colocar bonos en dólares de la ANSES y subió las tasas de interés de las letras y notas del Banco Central, buscando reducir la masa mone­taria circulante y atraer pesos que van al “blue” hacia las arcas del Estado. Esta política del gobierno, lejos de ser una solución, constitu­ye un hipotecamiento en masa del Estado. Toda la salida que propo­ne el kirchnerismo es profundizar el crecimiento de la deuda pública, generando las condiciones para un estallido cada vez mayor.

CON EL BLANQUEO DE CAPITALES NO SE TERMINA EL BLUE Y SE AVANZA CADA VEZ MÁS EN LA ORIENTACIÓN DEVALUACIONISTA

No solamente el gobierno pro­cede a engrosar el endeudamiento estatal, sino que además genera las condiciones para una mayor devaluación del peso – a través de un desdoblamiento de hecho del mercado cambiario con el títu­lo para operaciones inmobiliarias creado con la ley de blanqueo (el CEDIN) -, y para un mayor creci­miento del dólar “blue”.

Esto es así porque el CEDIN va a pasar a ser un título comerciali­zable a un precio intermedio entre el tipo de cambio oficial y el “blue”, solamente que legalizado. El CE­DIN es un título cuya función es operar en el mercado inmobiliario: compra de inmuebles, construc­ción, etc. Aquellos que ingresen al blanqueo, tendrán la opción de comprar, con sus dólares, este títu­lo, a través de un banco autorizado por el BCRA. El banco “devolverá” los dólares en efectivo solamen­te cuando ese título sea utilizado para lo que es su finalidad: com­prar un inmueble, etc. Sin embar­go, en el medio, el título es en­dosable de forma ilimitada, o sea que se puede comprar y vender indiscriminadamente. El gobierno anunció que el precio de compra y venta de los CEDINs será regula­do en un mercado secundario, y no aclaró a qué tipo de cambio, por lo que ha abierto la puerta para que se pueda operar de forma legal a una tasa de cambio superior a la oficial: “Mientras los dólares de la exportación se tienen que liquidar al dólar oficial de $ 5,20, las divisas que ingresen del blanqueo van a convertirse en un Certificado CE­DIN, convertible al dólar o en un Bono en dólares y a pagar en dóla­res. Así, además de dolarizar aún más la economía, como esos nue­vos papeles van a cotizar en pesos a un precio muy superior al oficial, el blanqueo viene de la mano de un mayor desdoblamiento cambia­rio, con una devaluación oficial del peso” (iEco, 10/5). Estamos frente al inicio del desdoblamiento oficial del mercado cambiario, para pro­fundizar la devaluación.

Por otra parte, los lavadores que tengan dinero no declarado en pesos, y lo quieran invertir en cualquiera de los tres instrumen­tos creados con la ley de blanqueo de capitales, primero tendrán que recurrir al mercado paralelo de compra-venta de dólares, para lue­go poder colocar su dinero en el blanqueo. Por lo tanto, la medida del gobierno no implica la liquida­ción del mercado ilegal sino que por el contrario lo puede terminar incentivando.

LA LEY DE BLANQUEO ES INCAPAZ DE SO­LUCIONAR LA CRISIS
INMOBILIARIA Y ENERGÉTICA

Finalmente, es importante poner de relieve que la ley de blanqueo es incapaz de cumplir los objeti­vos enunciados por el gobierno, y que por el contrario se demuestra como una maniobra para recaudar fondos en un marco de fuerte crisis económica.

El derrumbe del mercado inmo­biliario no va a ser superado por la medida del gobierno: “quien realiza una construcción, contra la presentación de certificados de avance de la obra, a cambio del CEDIN recibirá dólares. ¿A qué valor deberá cambiar esos dólares para pagar los insumos y salarios en pesos? El proyecto de ley no lo dice. Ayer en Economía no respon­dieron a esta consulta de Clarín. En principio debería ser al dólar oficial — único mercado de cam­bios legal— incurriendo en una pérdida considerable” (iEco, 9/5). El blanqueo no modifica, al mismo tiempo, la elevación en un 100% de los precios para comprar una vi­vienda, dado que el tipo de cambio al que se comprarán los inmuebles con los CEDIN serán negociados entre quienes realicen la transac­ción – permitiendo que los especu­ladores fijen un precio equivalente al “blue”.

Por otra parte, el gobierno no está buscando revertir el derrumbe de la industria energética, para lo que debería expropiar a los gran­des pulpos saqueadores. Todo lo contrario: la política del gobierno consiste en financiar y subsidiar el creciente déficit energético: “En solo cuatro meses de este año, los subsidios a la energía suman el récord de $ 17.262 millones, un 76% más que en iguales meses de 2012. Y la importación de energía también bate el récord, en apenas 3 meses, de U$S 2.090 millones, un 57% más que en el primer tri­mestre de 2012. La ‘factura’ de la energía sobresale del conjunto del gasto en subsidios, que alcanza­ron en el primer cuatrimestre un máximo histórico de 28.171,7 mi­llones de pesos, con un aumento del 54,9% respecto del mismo período del año anterior” (Clarín, 19/5). 

Y a esto se le suman los cre­cientes subsidios a las empresas del transporte: “Las asignaciones para gastos de explotación y de inversión a favor de los concesio­narios del transporte del área me­tropolitana aumentaron un 40,1%, las transferencias para gastos corrientes de Aerolíneas Argenti­nas un 22,2% y al FFCC General Belgrano el 136%” (ibídem). Si se tiene en cuenta que el gobierno ex­plícitamente dijo que juntando U$S 4.000 millones con el blanqueo se daba por satisfecho, podemos ver cómo está muy lejos de los fondos que ya está gastando para finan­ciar el déficit energético. El gobier­no está con el agua al cuello. Los trabajadores tenemos que tener una intervención potente en la cri­sis nacional para evitar hundirnos con el propio kirchnerismo.

CONTRA EL DERRUMBE KIRCHNERISTA, LA SALIDA ES POR IZQUIERDA


En oposición a la política del gobierno, los trabajadores tienen que levantar un programa propio, independiente, para enfrentar el derrumbe económico que atravie­sa al país y darle una salida. La presión devaluacionista, la crisis energética, el derrumbe del mer­cado inmobiliario, el vaciamiento de las arcas fiscales; todo esto se enfrenta a través de la nacionaliza­ción de la banca bajo gestión de los trabajadores, el monopolio es­tatal del comercio exterior y el con­trol de cambios, la nacionalización sin pago de todos los pulpos petro­leros y mineros, una planificación urbana establecida por las organi­zaciones obreras y populares con­tra los especuladores inmobiliarios y un plan de viviendas populares financiado por el Estado en base a la confiscación de los capitalistas. En la campaña electoral, estas tie­nen que ser las propuestas de la izquierda para que los trabajado­res mostremos cómo tenemos una salida a la crisis nacional.

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