Macri militariza las plantas para imponer un plan de despidos y desguace
CRESTA ROJA - ¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL!
Ninguna negociación a espaldas de los trabajadores.
Vamos por la apertura de libros y el control obrero.
Con la represión a Cresta Roja, Macri ha marcado la cancha y ha dejado en claro que instalará un régimen represivo contra la protesta social. Así lo ha afirmado Michetti, en conferencia de prensa, cuando aseguró que responderían de la misma forma ante un nuevo piquete de los trabajadores. La generalización de esta política vendrá de la mano del “protocolo anti-piquetes” anunciado por Bullrich y Burzaco. En este mismo sentido se ubica la militarización de las plantas de la empresa. Dicha militarización fue el primer punto discutido y resuelto en la audiencia donde la jueza en lo Comercial Valeria Pérez Casado decretó la quiebra, con el objetivo de impedir una ocupación por parte de los trabajadores. De esta forma, mediante la criminalización del derecho a protestar, el macrismo busca hacer pasar la transferencia de la propiedad de la firma a una nueva patronal que, como todos los medios de comunicación coinciden, vendrá a aplicar un plan de despidos y desguace. Está planteada la tarea de desarrollar una gran campaña política contra la instalación de este régimen represivo, mostrando que su objetivo es imponerles una derrota a los trabajadores, de la mano de exigir que toda negociación en el ámbito judicial cuente con la presencia de los delegados electos por los trabajadores y que el destino de la empresa sea discutido con los obreros.







