Documento del 24 de marzo 2015
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| #24M: Cabecera de la movilización convocada por el Encuentro Memoria Verdad y Justicia a Plaza de Mayo |
Hoy, a 39 años del 24 de marzo de 1976, estamos en esta plaza para repudiar el golpe genocida más brutal en la historia de nuestro pueblo, para reivindicar las banderas de nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos y para ratificar nuestro compromiso en la lucha contra la impunidad de ayer y de hoy.
Repudiamos a la dictadura que buscó destruir todas las formas de organización de los trabajadores y el pueblo para profundizar la entrega y el endeudamiento, la explotación y el hambre al servicio de un régimen económico y político a beneficio de los monopolios y las potencias imperialistas.
30.000 detenidos-desaparecidos, asesinatos cotidianos de militantes, más de 600 campos de concentración, miles de presos políticos, exilio, secuestro, tortura y robo de niños, constituyó el genocidio racional y planificado desarrollado contra nuestro pueblo.
El terror dictatorial tuvo el objetivo de aniquilar el gigantesco despliegue del movimiento obrero y popular que, desde los tiempos del Cordobazo, se proponía terminar con la opresión y la explotación.
A pesar del terror y del silencio impuesto, nuestro pueblo resistió. Las Madres de Plaza de Mayo fueron la avanzada, y se convirtieron en el símbolo de esa resistencia que armó lazos de solidaridad y que llegó a expresarse en paros generales y movilizaciones realizadas en las peores condiciones de la represión genocida.
Esa lucha tuvo su continuidad en estos casi 40 años de presencia en las calles, en los que varias generaciones expresamos nuestra voluntad inquebrantable de conseguir castigo a los genocidas y terminar con la impunidad de ayer y de hoy.
Nuestro pueblo luchó incansablemente contra las infames leyes de impunidad de Alfonsín y los indultos de Menem.
La rebelión popular del 19 y 20 de diciembre, y la lucha inclaudicable de tantos años contra la impunidad, fueron factores fundamentales para conseguir la anulación de las leyes de punto final y obediencia debida, que permitió la reapertura de las causas contra los genocidas.
Lo decimos una vez más con orgullo: los juicios a los genocidas son un logro histórico de nuestro pueblo.
Denunciamos también en esta plaza, como lo venimos haciendo todos estos años, las enormes limitaciones de estos juicios, que se desarrollan a cuentagotas. Cientos de represores mueren antes de ser juzgados.
El Poder Ejecutivo tuvo y tiene la posibilidad de impulsar las medidas necesarias para acelerar los juicios y no lo hace. Los genocidas que hoy son juzgados son solamente aquellos que formaban parte de la cadena de mandos o los pocos que fueron reconocidos por los sobrevivientes a pesar de sus condiciones de detención.
El Estado no ha entregado hasta ahora las listas de los genocidas que actuaron en cada Campo de Concentración. El Poder judicial no investiga ni aporta pruebas para juzgarlos. Sólo las víctimas, familiares y organismos de derechos humanos que luchamos contra la impunidad presentamos pruebas e impulsamos las causas para que los represores sean juzgados por el delito que cometieron: genocidio.
No hay 900 condenados como dijo la Presidenta en su discurso del 1º de marzo. La realidad es que existen, hasta hoy, sólo 538 condenas, de las cuales muchas corresponden a un mismo procesado. Hay menos de un condenado por campo de concentración. Apenas el 20% de esas sentencias se encuentran firmes. El 68% de los condenados y la mitad de los procesados cumplen prisión domiciliaria, que además violan sistemáticamente.
Los cómplices civiles y empresarios del genocidio gozan de absoluta impunidad. Lo mismo ocurre con los dirigentes sindicales colaboracionistas y entregadores, y con los jueces y fiscales que fueron cómplices del genocidio y que aún continúan en funciones. Repudiamos los fallos que en las últimas semanas beneficiaron, entre otros, al latifundista Pedro Blaquier –dueño del Ingenio Ledesma-, a Vicente Massot, dueño del diario La Nueva Provincia y a Alejandro Bottinelli, del staff editorial de Atlántida.
Exigimos:
¡¡¡CARCEL YA A TODOS LOS GENOCIDAS!!!
¡¡¡APERTURA DE TODOS LOS ARCHIVOS DE LA DICTADURA!!!
¡¡¡RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD DE LOS JOVENES APROPIADOS!!!