Oruro, 28 y 29 de junio: II
Congreso del Partido de los Trabajadores de Bolivia
Relanzar el plan de lucha contra la ley de
pensiones del MAS con una
campaña política
del PT
La conclusión
de la huelga es que los trabajadores deben organizarse con la izquierda
El II
Congreso del PT va a tener lugar luego del levantamiento de la histórica huelga
general de la COB contra la ley de pensiones del MAS. El enorme protagonismo de
los trabajadores en la misma reafirma que estamos en un punto de viraje en la
situación política, de la clase obrera del país y de Latinoamérica. Después del
decreto 21060 que quebró el poderío central del proletariado minero boliviano
con las “relocalizaciones”, las calles fueron hegemonizadas por los campesinos.
Sin embargo, en la línea de la huelga general por el Gasolinazo y la pelea por
Colquiri, hoy la COB vuelve a tomar la escena.
Por lo
tanto el PT, que está dirigido por la misma burocracia de la COB que es la que
dirigió la huelga, no puede limitarse a discutir cómo cumplir los requisitos
legales para las elecciones de 2014 sino que, ante todo, tiene que responder a
la pregunta: ¿por qué no conquistamos la jubilación al 100%? Si no alcanzó con
más de 14 de días de huelga, ¿cómo conquistamos nuestros reclamos? La lucha
electoral, para representar efectivamente los intereses de los trabajadores, como
mínimo tiene que ser la expresión concentrada de las conclusiones y tareas inmediatas
que nos dejó planteadas la huelga. Un congreso a espaldas de la lucha de los
trabajadores es un congreso que mira directo hacia la integración con la clase
capitalista. No lo podemos permitir. Los trabajadores que fueron protagonistas
en la huelga por las pensiones tienen que ser los protagonistas en el II
Congreso del PT.
LA BUROCRACIA CAPITULA ANTE EVO
MORALES: CONVOCA A LA HUELGA Y LEVANTA SIN CONSEGUIR NINGÚN RESULTADO. CONVOCA
A LA CONSTRUCCIÓN DEL PT Y NO SACA NI UNA DECLARACIÓN DEL PT PARA RESPONDERLE
AL GOBIERNO
Lo que
hizo la burocracia durante toda la huelga es no hacerse cargo de su lugar de dirección. La burocracia de la COB
decidió lanzar un plan de lucha pero luego no organizó a la COD y las COR,
dejando así a los mineros, y a los fabriles, salubristas, magisterios rural y
urbano, librados a su propia suerte. Por otra parte, cuando la COB había
resuelto pelear por el 100%, la burocracia negoció en contra de las bases y fue
a discutir con el gobierno por un 70%, a pesar de que eso no era lo mandatado. Incluso
para las negociaciones la burocracia de la COB aceptó e hizo respetar que se
levanten los bloqueos primero y luego directamente suspender la huelga. Por
último, cuando dijeron que habían logrado un acuerdo, el gobierno de Evo
Morales y el MAS los desmintió diciendo que “no habían nada firmado”. Una
provocación total contra los trabajadores. ¿Qué hizo la COB? Absolutamente nada.
Frente a
toda esta situación, cabe preguntarse: ¿Qué hizo la dirección del PT que
votamos en el I Congreso para organizar el triunfo de la huelga y combatir al
gobierno del MAS que nos atacaba por todos los flancos? O mejor dicho, ¿El PT
hizo algo durante la huelga? Definitivamente, no. No es casualidad. Esto es por
responsabilidad de Guido Mitma y toda la dirección del PT (que fueron puestos
por Trujillo, Pérez y Solares). De
hecho, desde Huanuni hasta ahora, el PT no ha avanzado un ápice en su
desarrollo real como partido. Se trata de la completa incapacidad de la
burocracia para romper con el Estado capitalista y motorizar un partido obrero
independiente contra el MAS, el MSM y la derecha.
Lo concreto es que no sacaron
ni un volante, ni un afiche, ni un acto en apoyo a la huelga, ni nada. Mientras
tanto, hasta en el canal chavista TeleSur atacaba sistemáticamente la huelga y
decían que era para desestabilizar al gobierno porque la COB había fundado “un
partido político” de orientación “trotskista”. Toda la propaganda masista se
dirigió a generar la idea de que huelga era golpista y, por lo tanto, funcional
a la derecha. Ante estos ataques el PT, como Partido de los Trabajadores, no se
hizo cargo de intervenir en esta lucha política, denunciando las provocaciones
anti-obreras del MAS y apoyando firmemente nuestro legítimo reclamo y nuestro
legítimo derecho a pelear.
LA
RESPUESTA DEL MAS A LA HUELGA DE LA COB: REPRESIÓN, MUERTOS, DETENIDOS,
PROCESAMIENTOS PENALES Y VIOLACIÓN DEL FUERO SINDICAL
Como decimos,
por su impacto, la huelga es ya histórica. A diferencia de todas las huelgas
que venía haciendo la COB en los últimos años, por ejemplo, Huanuni paró su
producción totalmente, lo cual fue un tormento para el MAS. Pero además, hubo
casi 40 puntos de bloqueos en todo el país, y se afectaron al menos las rutas
principales de 7 departamentos. Si se perdió, no fue porque no se luchó, sino
porque la burocracia nos llevó a la derrota, y porque no tuvimos lo que después
de Colquiri dijimos que necesitamos tener: un Partido de los Trabajadores QUE NOS DEFIENDA.
Tal es
así que se registraron casi 500 detenidos y hasta en Huanuni los compañeros
denunciaron el asesinato de Marcelino Quilla, producto de repetidas golpizas
policiales. En Cochabamba la represión dejó el saldo de dos trabajadores
fabriles heridos de bala. Luego de la violenta represión a los mineros de
Huanuni en la localidad de Caihuasi, el gobierno inició procesos penales contra
22 de ellos, incluyendo al ejecutivo de la COD Oruro Vladimir Rodríguez,
violando su fuero sindical, con sentencias que podrían ser de hasta 6 años de
cárcel. No sólo la COB no ha resuelto ningún plan de lucha frente a estos
atropellos a los derechos humanos de los trabajadores: el propio PT no levanta
la defensa de estas causas.
Como
decíamos, en sucesivas instancias la burocracia debilitó a los propios
trabajadores, colocando dos supuestas ‘vigilias’ de 48 hs cada una que
terminaron liquidando la resistencia obrera. Pero no sólo eso: el ampliado del
29 de abril la lucha por el 100% de jubilación con base en el aporte tripartito,
un aporte que nosotros consideramos que tiene que ser sólo patronal (porque de
lo contrario incluso es una reducción del salario encubierta) y encima esto fue
llevado al 70%, sin bajar a las bases, en los límites del fondo solidario y en el
actual sistema de capitalización individual.
En todo
el tiempo, el gobierno del MAS contó con su amenaza (concretada) de declarar
ilegal la huelga, y por lo tanto
incurrir en descuentos. Eso fue un factor que concurrió a quebrar la
resistencia, y nuevamente, la burocracia recién ahora está yendo a la OIT, pero
desde el momento en que se están aplicando, no tomó ninguna medida, lo cual
significa desmoralizar a los salubristas, maestros rurales y urbanos afectados.
Inclusive, en Huanuni el gobierno terminó convenciendo a los mineros de que ¡produzcan
para cubrir los días perdidos! ¡Esto es todo lo contrario de lo que el PT debe
plantear! El PT debe denunciar los descuentos y organizar a la COB para luchar
contra ellos, y difundir los números reales de Huanuni, mostrando que son el
propio MAS y el gobierno de Evo Morales quienes boicotea la minería nacional.
EN
VEZ DE APOYAR LA HUELGA CONTRA LA LEY DE PENSIONES, LA DIRECCIÓN DEL PT PRETENDE
CAMBIAR EL PROGRAMA PARA PEGAR UN NUEVO GIRO A LA DERECHA
La conclusión, por lo tanto,
es decir que al no apoyar la huelga de la COB como PT, es el propio Comité Político transitorio quien está boicoteando el
lanzamiento del PT como partido obrero independiente desde su nacimiento mismo.
Esto tiene mucho sentido
porque la dirección del PT, que debería haber aparecido en los medios dando
conferencias de prensa refutando las mentiras de Álvaro García Linera, en vez
de llamar al pueblo a unirse al PT contra el MAS, el MSM y la derecha, estuvo
preparando un nuevo documento para acallar aún la crítica interna y la
organización de quienes denunciamos todo este curso oportunista y realmente
queremos defender a la COB y al PT. Esto lo han preparado de la mano del vicepresidente
del PT y abogado de Cochabamba, Gonzalo Rodríguez, con la excusa de la Ley de
Partidos Políticos.
Desde
la Tendencia Piquetera Revolucionaria (TPR) planteamos: cualquier agrupamiento
táctico contra la burocracia debe ser defendido, en la medida que exprese los
derechos consagrados de formar grupo de opinión, tendencia y fracción, y que
permita delimitarnos de la maratón de programas cada vez más pro-imperialistas.
En esa medida, cualquier moción contra las maniobras de la burocracia tiene nuestro apoyo.
Sin
embargo, también queremos dejar constancia de que rechazamos hacer un fetiche
de la defensa del programa “originario”. Nuestro programa no es, de ningún
modo, complementario a lo votado en Huanuni. A la izquierda y a los compañeros
mineros, salubristas, maestros y de todos los sectores que estuvieron a cabeza
de la huelga decimos: para construir una dirección alternativa no podemos
basarnos en el programa reformista que nos impuso la burocracia en el I
Congreso del PT. Necesitamos un programa revolucionario que clarifique la
estrategia política de la clase obrera frente al Estado capitalista. Por el
contrario, la izquierda que no se unió para poner en pie una tendencia
revolucionaria del PT contra la burocracia en el I Congreso, ahora se quieren
unir en la defensa del “programa originario” que impuso la burocracia. La lista
incluye a prácticamente la totalidad de organizaciones de izquierda que
ingresaron al PT, es decir, la LORCI, el MST, ARP, Lucha Socialista y la ASR. En
el caso de la ASR esto es más llamativo aún porque pasaron de decir que el
programa “no importaba” a repentinamente ser patriotas del programa de la
burocracia. Esto es un error fundamental porque se usa un argumento “táctico”
para justificar la total dependencia ideológica de la izquierda frente a la
burocracia sindical. La izquierda tiene que reivindicar ser de izquierda, vale
decir revolucionaria, y debe dar una lucha a bandera desplegada porque de lo
contrario terminará transformándose en un mero adorno decorativo del PT. Esta
desnaturalización de la izquierda ya está en pleno desarrollo como se puede ver
en el MST y la LORCI dado que, muy lejos de disputarle a la burocracia la
dirección del PT, hicieron exactamente lo contrario: se presentaron ante los
trabajadores como “representantes” de la Comisión Política y ahora pretenden
ser los defensores de un “programa acordado”… con la burocracia. Desde la TPR,
no discutimos con ultimátum pero tampoco con ficciones. El programa original
debe ser defendido contra las maniobras de la burocracia para que los
compañeros hagan su propia experiencia con los planteos reformistas. Pero esto no
significa bajo ningún punto de vista que la izquierda tenga que hacer apología
del reformismo y, en los hechos, abandonar el programa revolucionario y transformarse
en un apéndice de la burocracia. Para que el PT sea revolucionario el eje debe
ser la unidad obrera-campesina en la lucha por la destrucción del Estado
capitalista y la expulsión del imperialismo. Este es el ABC de la política
obrera en un país semi-colonial como Bolivia y está expresado en el programa de
la AMR al I Congreso del PT – programa que ponemos a discusión a todos los
luchadores como base para construir una tendencia revolucionaria. El debate del
programa, en conclusión, no puede limitarse a un problema estatutario sino que
concentra el problema del poder: toda la discusión se reduce a si entramos al
PT para medrar alrededor de la burocracia o si entramos al PT como parte de
nuestra lucha contra la burocracia sindical y, por lo tanto, proponemos a la
izquierda como una alternativa revolucionaria que dispute la dirección junto a
los sectores más combativos del movimiento obrero.
EL
PT TIENE QUE SER DIRIGIDO POR LOS QUE ESTUVIERON EN LAS CALLES Y LOS BLOQUEOS DURANTE
LA HUELGA GENERAL, NO POR LA BUROCRACIA QUE ENTREGÓ LA LUCHA
En
función de esto, desde la Tendencia Piquetera Revolucionaria (TPR) de
Argentina, planteamos a la Agrupación Marxista Revolucionaria (AMR), a toda la
izquierda boliviana, y en especial, a los compañeros que efectivamente encabezaron
la huelga general de la COB, los mineros de Huanuni, de Colquiri, los fabriles,
los salubristas, los maestros urbanos y rurales, que ellos son los que se tienen
que organizar para dirigir el PT. Ustedes fueron los que hicieron los bloqueos,
los que sufrieron la represión, y que hoy están sufriendo, incluso, perjuicios
económicos por haber ido a defender lo que les corresponde; no son Mitma, ni
Trujillo, ni Pérez, que han dejado a la huelga huérfana en todo sentido.
En
esta perspectiva, la agenda es concreta: impulsar una campaña del PT para relanzar
la lucha contra la ley de pensiones, y preparar al propio PT para intervenir en
la lucha política actual del país, en alianza con las campesinos de la CONAMAQ
y la CIDOB, llamando a estos últimos a romper con la derecha, y hacer una
campaña contra la re-reelección de Evo.
No
obstante, la política de la burocracia es otra: ya ni siquiera insinúan la
posibilidad de que el PT sea un partido obrero reformista, sino que vienen a
imponer que el programa sea totalmente compatible con el régimen capitalista
como el de cualquier otro partido patronal. Ya no se trata de que se opongan a
la dictadura del proletariado y la revolución socialista (algo que la
burocracia repele como la peste) sino que directamente borran cualquier mención
a la lucha de clases y pretenden postularse como los defensores de los
intereses de toda la sociedad: vale decir, de la burguesía nacional e incluso
para negociar con el propio imperialismo. Para que los obreros que estuvieron
en las calles y en los bloqueos puedan imponer su orientación combativa, el II
Congreso debe ser completamente diferente al I Congreso.
El I
Congreso del PT concluyó con un triunfo completo de las maniobras de la
burocracia, porque la izquierda rechazó el planteo de una Tendencia
Revolucionaria, y empezando por la LORCI y luego el MST, se colocaron como “representantes”
de la Comisión Política de la COB. Su argumento era “este es el acuerdo que
logramos”. “Acuerdo”, claro, que hicieron a espaldas de todos y que la
burocracia no respetó porque era papel mojado.
De
hecho la hostilidad a la izquierda fue tal que, hasta con el aval de los
obreros más combativos de Huanuni y Colquiri, los burócratas votaron eliminar
la libertad de corrientes al interior del PT. La izquierda se opuso, pero en
ese momento ya era irrelevante porque no habíamos desarrollado ANTES la pelea
común por un programa revolucionario, que es lo que planteó la Agrupación
Marxista Revolucionaria (AMR) a toda la izquierda y sindicatos combativos. El resto
de la izquierda, por lo tanto, en vez de contribuir a una diferenciación entre
obreros de vanguardia y burocracia contribuyeron a su confusión y disolución
política. Este II Congreso del PT, para que avancemos, debe ser todo lo
contrario: la izquierda debe colaborar entre sí, de cara a un debate serio con
la vanguardia de la huelga, para discutir la necesidad de la nueva dirección
del PT.
Los
trabajadores deben organizarse con la izquierda contra la burocracia de la COB
para defender sus intereses y pelear contra los traidores. Por eso proponemos:
1)
Relanzar el plan de lucha contra la
ley de pensiones de Evo:
a)
Que el PT organice a la COB para volver a las
calles contra la ley de pensiones del MAS
b)
Por el 100%, que se respete lo votado.
c)
Aporte tripartito (patronal-estado-obrero) en el
camino de aportes 100% patronales.
d)
Luchar contra los 22 procesamientos y que se
respete el fuero sindical a Vladimir Rodríguez, ejecutivo de la COD Oruro.
2)
Rechazar la pretensión del gobierno
de levantar el II Congreso del PT. El PT tiene el derecho y la obligación de
deliberar y fijar posición sobre la huelga de la COB.
3)
Poner en pie la construcción del PT
apoyando los reclamos de la COB:
a)
Lanzar una campaña del PT en apoyo al reclamo
obrero, mediante agitación central contra el MAS por su ley de pensiones
anti-obrera, con spots, afiches, comunicados, actos, charlas-debate,
presentaciones en los medios.
b)
Formar comités de base y direcciones
departamentales del PT que garanticen las campañas e impulsen la construcción
del PT.
c)
Campaña por las 100 mil firmas para conseguir la
legalidad.
d)
Llamar a la CIDOB a romper con la derecha, para
que junto a la CONAMAQ, sus miembros militen con el PT por una alternativa obrera-campesina
al MAS, el MSM y la derecha.
e)
Lanzar una campaña desde el PT, la COB, CONAMAQ
y CIDOB contra la re-reelección de Evo Morales y por un gobierno
obrero-campesino.
4)
Para construir una nueva dirección
clasista del PT, rechacemos cualquier intento de limitar la libertad de crítica
y organización dentro del PT:
a)
No a las modificaciones propuestas por la
dirección del PT, que incluyen eliminar el derecho de fracción, tendencia y
grupo de opinión en el período pre-congresal
b)
Por la libertad de organización de corrientes al
interior del PT, en contra de lo impuesto por la burocracia en el último
Congreso
c)
Denunciamos las maniobras de la burocracia para
imponer un nuevo programa totalmente integrado al régimen capitalista.
Defendemos el programa revolucionario propuesto en el I Congreso por la AMR contra
el programa reformista de la burocracia.
d)
Por una Tendencia Revolucionaria que luche por
una nueva dirección clasista del PT
e)
Por un PT obrero, revolucionario,
anti-imperialista, democrático, internacionalista y de masas
Tendencia Piquetera
Revolucionaria
TPR
@LMalaspinaTPR / +54 (11) 15 56 55 79 03


No hay comentarios:
Publicar un comentario